
La colestasis intrahepática del embarazo (CIE) es una patología obstétrica que se presenta en la segunda mitad de la gestación, de preferencia en el tercer trimestre. Se caracteriza por un prurito persistente palmar y plantar, a veces generalizado, de predominio nocturno y que desaparece en forma espontánea después del parto. Un 10% de los casos presenta ictericia.
La interrupción del embarazo por causa materna sólo se justifica, en forma excepcional, en casos de prurito invalidante, una vez asegurada la madurez pulmonar fetal.
Existe controversia respecto a la interrupción profiláctica del embarazo por causas fetales. Sin embargo, nuestra recomendación actual es interrumpir los embarazos que cursan con colestasis intrahepática del embarazo (CIE) anictérica a las 38 semanas de gestación, y los embarazos con CIE ictérica una vez cumplidas las 36 semanas con madurez pulmonar fetal comprobada. Esta conducta pretende evitar las eventuales muertes fetales súbitas descritas en las últimas semanas del embarazo.
Otro factor a considerar para interrumpir el embarazo a las 36 semanas, con feto maduro, es el antecedente de mortinatos previos por CIE o la presencia actual de meconio en el líquido amniótico.
Ante la existencia de patologías asociadas a la CIE, se decidirá el momento de la interrupción dependiendo de la gravedad del cuadro coexistente.
La inducción ocitócica es el método de elección para la interrupción del embarazo. Esta se hará con monitorización electrónica de la frecuencia cardíaca fetal en forma continua. La operación cesárea se reserva para los casos en que la vía vaginal está contraindicada o la inducción ocitócica haya fracasado.


